CON ESTE REMEDIO CASERO DILE ADIOS A LA PAPADA. APRENDA AQUÍ COMO PREPARARLO

La papada es el resultado de la acumulación de grasa debajo de la barbilla. A menudo se culpa de su presencia al exceso de peso, y se trata principalmente como un problema estético, sin embargo, es posible tener papada aún teniendo un peso saludable, dependiendo de nuestros genes. Afortunadamente, es posible reducir la papada por medios naturales sin tener que recurrir a una cirugía.

¿Porqué aparece la papada?

El exceso de peso, puede ser la causa de la aparición de papada, pero no la única, también la edad acompañada de flacidez de la piel pueden favorecer la aparición de papada.

Por otro lado, nuestros genes pueden determinar la presencia de papada independientemente de nuestro peso y puede afectar a mujeres y hombres.

La mejor recomendación para reducir la papada si sufres de sobrepeso u obesidad, es optar por una dieta saludable y ejercicio para alcanzar un peso adecuado.

Reducir la papada: Recomendaciones generales

Es posible evitar la aparición de la papada o mejorar su aspecto si tomamos en cuenta las siguientes recomendaciones.

Mantén un peso saludable
Beber preferentemente agua natural y con suficiencia diariamente
Evita encoger tu cuello o encorvarte ya que esto puede pronunciar la papada y volverla permanente
Utiliza una almohada adecuada, de lo contrario, podemos adoptar una mala postura al dormir
Evita fumar y el consumo de bebidas alcohólicas
Reduce o evita el consumo de azúcares
Evita el consumo de bebidas industrializadas ricas en azúcar
Ejercicios faciales para reducir la papada

La gimnasia facial puede ser útil para reducir la papada, especialmente si la realizamos con constancia. Aquí os dejo algunos ejercicios específicos:

Ejercicio 1: Nos sentamos con la espalda recta y echamos nuestra cabeza hacia atrás, mirando hacia el techo, una vez en esta posición, llevamos nuestra lengua contra nuestro paladar superior y hacia nuestra garganta aplicando fuerza, después, dirigimos nuestra cabeza hacia nuestro pecho, tratando de tocar nuestra barbilla contra el pecho aún sosteniendo nuestra lengua contra el paladar, relajamos y repetimos 15 veces.

Ejercicio 2: En este ejercicio nos colocamos de pies con nuestros pies a la altura de nuestros hombros y llevamos nuestra cabeza hacia atrás, mirando hacia el techo, fruncimos los labios como si fuésemos a besar el techo y mantenemos por 10 segundos, relajamos y llevamos nuestra cabeza al frente antes de repetir. Realizar 15 repeticiones.

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